¿Cómo calcular cuánto vale una casa?

Si tenéis curiosidad para saber como se calcula el precio de un inmueble, habéis llegado al blog adecuado. Es una información que vale la pena saber, ni que sea un poco por encima, ya que si estamos pensado en vender una casa deberemos saber un poco los parámetros para saber si la agencia inmobiliaria que lo tasa nos está estafando o no. También nos puede servir para hacernos una idea de lo que podemos llegar a ganar.

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¿Qué tendremos en cuenta?

Pues básicamente hay tres factores: los metros cuadrados que ocupa, el estado en el que se encuentra la vivienda y la zona en donde está. Las tres cosas son muy obvias, pero vale la pena que las recordemos y que tengamos en cuenta que será la combinación de los tres lo que nos dará el resultado final del precio.

  • Metros cuadrados: cómo ya os podéis imaginar, no es lo mismo un piso de cuarenta metros cuadrados que una casa de doscientos. Cuánto más grande sea la casa o el local, más incrementará su precio. Este factor se relaciona mucho con el siguiente, el de la zona. No es lo mismo el precio de un metro cuadrado en una ciudad que en un pueblo. También los precios en una misma ciudad pueden cambiar. Por ejemplo, en Madrid el metro cuadrado de la calle Serrano no es el mismo precio que el metro cuadrado de Carabanchel. Esto lo saben los que compran viviendas pero también los que quieren un local para su negocio.

coste casa

  • Zona: lo que venimos diciendo. Hay zonas que son mucho más caras. Esto es porque son más o menos céntricas o más o menos seguras. Hay personas que no quieren vivir lejos del centro, y en cambio hay otras que prefieren estar cuanto más lejos, mejor. Tampoco que algo esté en el centro es garantía de que será más caro. En la ciudad de Barcelona hay muchos pisos y locales en la zona del Raval que, bien se encuentran en pleno centro, pero son baratas porque el barrio es de los más pobres de la ciudad.
  • Estado de la vivienda: y por último tendríamos este último factor, que es el más volátil porque se puede modificar fácilmente. Es decir: tu no puedes coger una casa con las manos y cambiarla de barrio, ni tampoco ampliarla si hay otras casas a su alrededor. En cambio, lo que si que puedes hacer es reformarla: si a un inmueble viejo le renuevas la cocina y el baño (las zonas que se nota más cuando una casa es vieja) conseguirás que aumente fácilmente su valor. Vamos, que te supone un coste añadido, pero que a la larga le sacas más rendimiento.

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