Cómo evitar sentirte solo en tu propia casa

Después de que mi ex novia y yo rompimos hace varios años, nunca me sentí más solo en mi vida. Colgué el teléfono con lágrimas en la cara mientras entraba en mi nueva realidad. Sólo tenía un amigo en el mundo, que por casualidad vivía bastante lejos, así que la mayor parte de mi nueva soltería se gastó solo. Fue difícil durante las primeras semanas debido a todas las emociones dolorosas que suelen venir con una ruptura y se me venía la casa encima, pero después de un tiempo el dolor desapareció.

Por lo general podía mantener una actitud positiva y proyectar la apariencia estaba todo bien, pero a decir verdad, yo era una persona muy solitaria en aquel entonces. Quizá por eso opté por recurrir a las mejores putas en barcelona. A veces, un compañero de trabajo o algún conocido me preguntaba si salía con alguien para conversar. Les dije que me tomaba un descanso de las citas por un tiempo para curarme de la ruptura. Sin embargo, no tenía ni idea de cómo conocer gente. Después de estar en una relación durante siete años y perder contacto con muchos amigos, mis habilidades sociales eran prácticamente inexistentes. Quería conocer gente, hacer nuevas amigas y tener citas, pero realmente pensé que era incapaz de hacerlo.

El hogar como refugio y no como cárcel

En un momento dado, la soledad me abrumó. Estaba caminando por una calle una noche. Mientras pasaba por un restaurante muy concurrido, miré por la ventana y vi a tanta gente en mesas silenciosas e íntimas compartiendo sonrisas y conversaciones a la luz de las velas. De repente, no podía aguantar más. Mi mente se inundó con todos estos pensamientos como :”¿Por qué nunca estoy yo ahí dentro con otra persona?” o “¿Por qué estoy siempre solo? ¿Me pasa algo malo?” Antes de darme cuenta, estaba llorando justo ahí, mientras caminaba por la calle. Todo parecía tan inútil. ¿Qué sentido tenía vivir si no tenía a nadie con quien compartir mi vida?

Ese no es mi momento más orgulloso, y en ese entonces, probablemente me avergonzaría compartirlo contigo. Ese fue probablemente uno de los momentos más bajos de mi vida, al menos en lo que se refiere a la soledad. Sin embargo, espero poder compartir algunos consejos positivos que he aprendido desde entonces y que me han ayudado a mí, y tal vez te ayuden a ti también.

Recuerda que sentirse separado de los demás es el resultado directo de enfocarse en cómo los demás son diferentes a nosotros. Cuando busques diferencias, las encontrarás. Cuando busques similitudes, las encontrarás también. No hay nada malo en hacer cualquiera de las dos cosas; sin embargo, cada una tiene sus propias consecuencias. Cuando pasamos el tiempo enfocándonos en las diferencias, empezamos a tener pensamientos sobre cómo “Es diferente para él porque es un hombre”,”Ella no lo entendería porque es rica”,”Él tiene hijos para que no tenga tiempo”, o “Ella es tan atractiva que nunca’ entendería’ mi situación”.

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